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¿Cómo
se Formaron las Cataratas del Iguazú?
Por Antonio Margalot : "Geografía de Misiones"
La geología regional se caracteriza por la presencia de una serie de coladas
basálticas superpuestas. "Colada" es el término con que los técnicos designan
una efusión volcánica que originariamente se dispersa en estado líquido sobre la
superficie de una zona y luego, por enfriamiento, se solidifica.
En la región se produjeron varias de estas coladas (en Misiones se han detectado
11 añorantes), de modo tal que las más recientes se iban superponiendo a las
anteriores como "mantos" sucesivos (entrecomillamos la palabra "mantos" ya que
ella no es la correcta para esta clase de estructura geológica pero la
utilizamos por ser bastante gráfica para el lector no iniciado en el tema).
Estas coladas, si bien tienen características físicas y químicas muy parecidas
se diferencian por algunos elementos accesorios y por la forma en que se produjo
la solidificación. Consecuentemente, el comportamiento de ellas también difiere
ante la acción erosiva del agua. Significa ello que ésta altera y destruye con
mayor rapidez la roca y el material constitutivo de ciertas coladas que el de
otras.
Como veremos enseguida éste es uno de los factores que posibilitó la formación
de las Cataratas del Iguazú. El otro fue la presencia, en el cauce del río, de
fracturas. Con este término designan los geólogos al hundimiento relativo de
parte de una formación con respecto al resto (o, recíprocamente, un
levantamiento relativo de ese resto con respecto a la otra parte), según una
línea más o menos recta.
Para visualizar el fenómeno imagínese un terreno plano y horizontal. Al
producirse la fractura, se origina un escalón, que puede tener desde pocos
milímetros a varios metros, según la intensidad del fenómeno que haya provocado
la fractura. La pendiente de un río, en su fase juvenil, es bastante pronunciada
y la presencia de estos escalones (fracturas) hace que en tales lugares el agua
salte y tenga, por el impacto, un efecto erosivo mayor que en los tramos no
accidentados. Como consecuencia se va formando una depresión inmediatamente
después de la fractura.
El río Iguazú corre, al menos en algunos tramos, sobre una colada basáltica muy
resistente a la acción erosiva del agua, espesor que a su vez se asienta sobre
otra colada cuya roca constitutiva es sensiblemente más vulnerable a esa acción.
Con el transcurso del tiempo el líquido termina por horadar la formación
superior e inicia el ataque de la inferior, la que es destruida con mayor
rapidez, hasta desaparecer y quitar totalmente sustentación a la de arriba, que
comienza a desmoronarse progresivamente.
Los grandes bloques que pueden observarse al pie de algunos saltos
-especialmente del lado argentino de las Cataratas- son los restos de la colada
superior. La descripción precedente explica los espacios vacíos existentes
detrás de la cortina de agua y que sirven de refugio a aves y anfibios.
Como el proceso de horadación "hacia atrás "continúa, durante los próximos
milenios las Cataratas seguirán desplazándose, como lo vienen haciendo desde
tiempos inmemoriales.
Las cataratas se encuentran a unos 22 Km. de la desembocadura del río Iguazú en
el Paraná. En la parte superior a los saltos el río viene formando meandros de
ancho variable, presentando además varias islas pequeñas. A partir de la isla
San Agustín (de 1 kilómetro de largo) el río se ensancha a unos 1.500 metros en
su mayor parte, formando una amplia "U", que contiene la gran falla que da lugar
a un abrupto desnivel en el terreno y, por ende, a las cataratas.
En su gran curva, una proliferación de escollos, islotes y alargadas islas
fragmentan el río en numerosos brazos. Al llegar al barranco, cada uno de ellos
da lugar a un salto, cuyo conjunto constituye el gran abanico de las Cataratas
del Iguazú.
Entre los saltos más destacados del lado Argentino se encuentran el álvar Nuñez,
ubicado en el circuito inferior del recorrido del parque; el Lanusse, también en
el circuito inferior pero más abajo que el anterior y el Dos Hermanas, Chico
Alférez, Ramírez y Bossetti todos en el circuito superior del recorrido con un
promedio de altura que va de los 40 a 60 metros.
El Salto Dos Hermanas cuenta con un piletón natural formado por la acción de las
aguas, de unos 8 Metros de profundidad.
El Chico Alférez y el Bossetti rompen en dos partes para elaborar un espectáculo
inolvidable, mientras una fresca y húmeda brisa refresca a los espectadores en
las pasarelas.
Más arriba se ubican el Salto Mbigua, Adán y Eva y San Martín, este último es
una cascada rugiente y ensordecedora que nos maravilla con la fuerza con que se
despeña rompiendo entre las piedras para formar un segundo salto más abajo
terminando todo el espectáculo a más de 70 metros de profundidad todo bajo una
eterna llovizna que a veces forma arco iris de exquisito contraste con el
escenario.
Luego un poco más arriba se encuentran El Escondido, Dos Mosqueteros, Rivadavia,
Peñón, Mitre, culminando con el portentoso salto Unión que avalancha sus aguas
en la impresionante Garganta del Diablo desde una altura cercana a los 80 metros
formando fumarolas de rocío y vapor de agua a veces visibles desde puntos
distantes a unos 7 Km.
En el sector Brasileño además de compartir el Salto Unión, ya que por éste pasa
la línea divisoria de las aguas, es importante destacar los saltos Benjamín
Constant, Deodoro, Floriano y Santa María.

Cataratas del Iguazú - Parque Nacional do Iguaçu - Brasil
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